Después de pasar a través del condensador, el refrigerante líquido enfriado pasa a través de un dispositivo de expansión (válvula de expansión o tubo de acelerador) que regula el flujo de refrigerante en la bobina del evaporador. Dentro del evaporador, el aire caliente de la cabina entra en el evaporador y se encuentra con el refrigerante enfriado, haciendo que absorba una cantidad de calor. Al mismo tiempo, la humedad se condensa en la superficie fría del evaporador, creando un efecto deshumidificante dentro del bus. Después de absorber suficiente calor, el refrigerante vuelve a convertirse en vapor de baja presión, volviendo al compresor para repetir el ciclo.
Válvula de expansión o tubo del acelerador
Ambos dispositivos sirven a un propósito similar; controlan la cantidad de refrigerante líquido que entra en el evaporador.
Sin embargo, los métodos de operación son ligeramente diferentes.
La válvula de expansión utiliza un diafragma controlado por una bombilla llena de refrigerante desde la salida del evaporador. A medida que la temperatura en el extremo del evaporador cae, menos refrigerante fluye a través de la válvula, manteniendo un nivel óptimo de sobrecalentamiento dentro del evaporador.
El tubo del acelerador mantiene una restricción constante independientemente de las condiciones de funcionamiento cambiantes, confiando en una varilla de medición para ajustar el caudal en función de la diferencia de presión a través del tubo del acelerador. Si bien un tubo de acelerador es un diseño más simple, puede ser menos eficiente que una válvula de expansión bajo condiciones de carga variables.
Refrigerantes
Los refrigerantes son esenciales para el funcionamiento de cualquier sistema de aire acondicionado. Tienen propiedades únicas que les permiten cambiar de fase fácilmente a diferentes temperaturas y presiones. Los sistemas más antiguos utilizaban R-12 (Freón), pero se ha eliminado gradualmente debido a preocupaciones ambientales. Los sistemas modernos usan principalmente R-134a, aunque las nuevas generaciones de refrigerantes con menor potencial de calentamiento global, como R-407C y R-410A, se están volviendo más comunes.
Controles eléctricos
Una variedad de sensores y interruptores monitorean el rendimiento del sistema y garantizan un funcionamiento adecuado. Los más críticos de estos son el sensor de temperatura, que mide la temperatura dentro del vehículo y envía retroalimentación al módulo de control, y el interruptor de presión, que evita que el sistema se sobrepresione. Además, el panel de control de clima permite a los pasajeros seleccionar los ajustes deseados como la velocidad del ventilador, el modo (por ejemplo, piso, tablero de instrumentos, descongelación) y la temperatura. Estas entradas son procesadas por la unidad electrónica de control (ECU) y la operación se gestiona en consecuencia.